La gran cuenta pendiente del fútbol mexicano
En el fútbol no hay mejor sentimiento que tu equipo sea campeón, pero cuando es campeón del mundo, es un sentimiento que no tiene explicación, y en México, es algo que no se ha podido lograr. Aun siendo parte del Top 20 de selecciones mundiales, hay una frase que todo mexicano conoce, que duele pronunciar y que lleva décadas persiguiendo a la selección nacional: el quinto partido. Cuatro partidos de fase de grupos más uno de octavos de final, y ahí está el muro. Una barrera invisible, brutalmente real, que el Tri ha intentado romper una y otra vez sin lograrlo.
Pero la historia de esta maldición va más allá de los resultados. Es un relato de generaciones frustradas, de goles que no fueron, de árbitros polémicos, de penales fallados y de un país que sigue creyendo cada cuatro años que esta vez sí. Aquí está la gran cuenta pendiente del fútbol mexicano y que puede ser cambiada en 2026.
Cuando México sí llegó al quinto partido
Para entender la maldición, primero hay que saber cuándo no existía.
En el Mundial de México 1970, el Tri llegó por primera vez a los cuartos de final, aunque en aquella época el formato era diferente y técnicamente no había un «quinto partido» como lo conocemos hoy. El logro fue real, pero quedó en el olvido colectivo.
El verdadero referente llegó en México 1986. Jugando en casa, con Hugo Sánchez en la cima de su carrera y el país entero empujando desde las tribunas, el Tri venció a Bulgaria en octavos de final y llegó a los cuartos. La fiesta fue enorme. Ahí nació la promesa, la expectativa y, la condena. Porque desde entonces, cada vez que México salió a buscar ese quinto partido fuera de casa, algo salió terriblemente mal.
Antes de que arrancara la racha, hubo un paréntesis oscuro: Italia 1990. México no estuvo. El «Cachirulazo» el escándalo en el que la selección sub-20 alineó jugadores que superaban la edad reglamentaria le costó al Tri una suspensión de la FIFA que lo dejó fuera del torneo.
Eliminación tras eliminación
México siempre ha sido reconocido por sus rivales como un equipo competente y fuerte, pero en las instancias internacionales termina fracasando por instancias ajenas o simple “suerte” del rival.
Estados Unidos 1994: Los penales de Bulgaria
México regresó a los Mundiales con una de sus mejores generaciones y llegó a octavos como líder de su grupo. Enfrente estaba Bulgaria. El partido terminó empatado 1-1 y se fue a penales. El resultado fue 4-1 en los once pasos a favor de los búlgaros. Nació la historia de la maldición de los penales.
Francia 1998: La remontada alemana
Luis Hernández metió un gol espectacular que hacía soñar con la clasificación. Pero Alemania, con su habitual frialdad, remontó el partido. Jürgen Klinsmann empató y Oliver Bierhoff sentenció con un cabezazo que cerró la puerta. Para muchos, la caída más injusta de todas por el nivel que mostró el Tri ese día.
Corea-Japón 2002: El bochorno ante Estados Unidos
Esta fue quizás la más humillante. México llegó al partido contra Estados Unidos como gran favorito, con exceso de confianza y poca concentración. Los norteamericanos fueron superiores todo el partido y ganaron 2-0 con Landon Donovan como verdugo. El «cliente frecuente» había sido superado por el vecino del norte. El orgullo nacional quedó hecho pedazos.
Alemania 2006: El golazo de Maxi Rodríguez
Bajo el mando de Ricardo La Volpe, México jugó uno de sus mejores partidos en la historia ante Argentina. El partido llegó a tiempos extra igualado. Y entonces apareció Maxi Rodríguez con un derechazo inatajable que se clavó en la red en el minuto 98. Un gol que se sigue recordando por la historia del fútbol. El Tri cayó 2-1 y se fue a casa lamentando haber jugado tan bien para nada.
Sudáfrica 2010: La mano de Tevez y la avalancha argentina
Argentina volvió a ser el verdugo, pero esta vez con polémica. Un gol de Carlos Tevez en claro fuera de lugar que el árbitro validó desmoronó mentalmente al equipo de Javier Aguirre. Argentina se fue arriba 2-0 y luego 3-1. La imagen de Tevez festejando con la mano extendida sigue siendo un símbolo de impotencia para la afición mexicana.
Brasil 2014: «No era penal»
La más traumática de todas, y eso ya es decir mucho. México ganaba 1-0 a Países Bajos en el minuto 88, con un partido brillante, a punto de romper la maldición. Entonces llegó el gol de Wesley Sneijder para empatar. Y luego, en el tiempo de compensación, Arjen Robben cayó dentro del área en una jugada que el árbitro señaló como penal. Klaas-Jan Huntelaar marcó en el minuto 94. El Tri cayó 2-1. La frase «No era penal» todavía resuena en cada conversación de fútbol en México.
Rusia 2018: Brasil en el camino
México arrancó el torneo de manera épica venciendo a Alemania en uno de los partidos más celebrados de su historia reciente. Pero en octavos apareció Brasil. Neymar, Roberto Firmino y la jerarquía verdeamarela fueron demasiado para un equipo que llegó exhausto al partido.
Qatar 2022: Cuando la maldición se hizo peor
Si pensabas que siete eliminaciones en octavos eran el fondo, Qatar 2022 llegó para demostrar que siempre se puede caer más.
Por primera vez desde Estados Unidos 1994, la Selección Mexicana no logró superar la fase de grupos. Empate 0-0 con Polonia, derrota 2-0 ante Argentina y victoria 2-1 sobre Arabia Saudita. Los números no alcanzaron. México quedó eliminado por diferencia de goles, rompiendo una racha de siete Mundiales consecutivos llegando a octavos. No era el quinto partido la preocupación ahora, sino el cuarto.
Lo que vino después fue un caos institucional: tres proyectos técnicos en menos de dos años: Gerardo Martino, Diego Cocca y Jaime Lozano, todos con resultados insuficientes. La selección también quedó eliminada en fase de grupos de la Copa América 2024. La brújula del fútbol mexicano estaba completamente perdida.
¿Qué cambió para 2026?
Javier Aguirre volvió. El «Vasco», tercera vez al frente del Tri, especialista en crisis — recogió un equipo roto y lo reconstruyó. La convocatoria para el Mundial 2026 mezcla a doce sobrevivientes de Qatar con nuevos talentos de nuestra liga, que buscan escribir una historia diferente. Pero más allá del técnico, hay factores que sí son genuinamente diferentes esta vez:
Jugar en casa. La única vez que México llegó al quinto partido fue en 1986, jugando en el Azteca. La correlación es imposible de ignorar El apoyo de la afición, la presión convertida en energía positiva y el conocimiento del entorno pueden ser factores reales. El Estadio Ciudad de México estará lleno de verde, blanco y rojo.
El nuevo formato. Con 48 equipos y los Dieciseisavos de Final como nueva ronda, llegar al quinto partido ya no significa lo mismo que antes. Técnicamente, el quinto partido en este formato es el de cuartos de final. Algunos argumentan que los Dieciseisavos son ahora el nuevo «octavos» y que México debe apuntar más alto.
Guillermo Ochoa hace historia. El portero más emblemático del fútbol mexicano disputará su sexto Mundial, un récord nacional. Llega con la experiencia de haber vivido todo, lo bueno y lo malo y con la motivación de cerrar su carrera con algo diferente.
La generación tiene algo que demostrar. Qatar 2022 fue un golpe al orgullo colectivo. Los doce jugadores que repiten en la convocatoria cargaron con ese fracaso durante cuatro años. Esa memoria puede ser un peso o puede ser combustible.
¿Cómo apostarle al partido de México en octavos?
Si México supera la fase de grupos, el partido de dieciseisavos será uno de los más destacados de todo el torneo. Aquí van algunos consejos para no dejarte llevar solo por el corazón. Aquí te dejamos algunas recomendaciones a considerar:
No apuestes solo con el escudo. El fervor por el Tri puede nublar el análisis. Antes de apostar al resultado, revisa cómo llega México al partido: rendimiento en la fase de grupos, estado físico de los jugadores clave y quién es el rival.
Considera el empate y la prórroga. La historia de México en octavos muestra partidos muy parejos que se deciden en tiempo extra o penales. Las apuestas por «más de 90 minutos» pueden tener valor real, especialmente si el rival es de nivel similar.
El rival importa más que el escudo. En 2002 México llegó favorito ante Estados Unidos y perdió 2-0. La cuota no siempre refleja la realidad del partido. Analiza el cruce, no solo el nombre.
Ojo con los mercados de goles. Los partidos de México en octavos históricamente han sido de pocos goles y mucha tensión. Las apuestas por «menos de 2.5 goles» han sido frecuentemente acertadas en esta ronda.
Si apuestas en vivo, espera. Los partidos del Tri suelen arrancar lentos y crecer conforme avanza el tiempo. Si México abre el marcador, las cuotas para el rival suben considerablemente y pueden aparecer oportunidades interesantes.
La maldición del quinto partido tiene nombre, apellido y siete capítulos escritos con tinta dolorosa. Pero también tiene una oportunidad inédita para romperse: un Mundial en casa, una afición que nunca deja de creer y una generación que tiene todo por ganar y nada que perder. El quinto partido está esperando. Esta vez, en el Azteca.
Lo que importa es tu diversión, como con la pasión por México, así como de los países invitados al Mundial. Disfruta al máximo y con mucha responsabilidad de cada juego de este torneo con Strendus.

